
Serie en curso · desde 2025
Un año de luz
Un año del paisaje asturiano en pequeño formato
Todo empezó con un propósito concreto que, por ahora, Tere prefiere guardar para sí.
«Son momentos, son instantes. Dos segundos después, esa luz ya no está.»
Las obras
Cómo se convirtió en serie
Los primeros cuadros llevaron a otros. Lo que había empezado por una razón concreta fue creciendo hasta convertirse en un camino de trabajo continuado: buscar lugares, hacer fotografías, volver a pintar y enfrentarse una y otra vez al mismo formato.
Ese formato se mantuvo: 18 × 13 cm. Los lugares, no. Ríos, costa, caminos, árboles, pueblos y montañas fueron entrando poco a poco en la serie. En una superficie tan pequeña, el reto acabó siendo casi el contrario de su tamaño: contener Asturias por fragmentos.
Al escuchar a Tere hablar de los cuadros aparece además una constante: la luz. La que atraviesa unos árboles, cambia los colores del otoño o se refleja durante un instante en el agua.
Un año de luz no nació con la intención de convertirse en una serie. Se convirtió en ella mientras Tere la pintaba. Ese recorrido —desde el propósito inicial hasta un conjunto con una mirada reconocible— forma parte de su sentido.
Cada cuadro ya tiene dueño, aunque todavía no lo sabe.
Durante un breve tiempo estarán juntos. Después se dispersarán.
Los lugares
Cada punto es el sitio de una obra.
La serie se irá actualizando. Vuelve para ver las obras nuevas, aquí y en @terecasielles.


